Cuando ella se viste y se va

Cuando ella se viste,
la lenta transformación de un cuadro veo.
Cuando ella se viste mientras llueve
y queda presa en el terrible lacrimario,
destilan sangre las acacias.

Como una criatura carroliana
introduce sus piernas en las medias de cristal,
y los peces de cera crepitan:
acaba de arrojar un puñado de diamantes contra el suelo.

     Se sigue vistiendo
y lenta
transforma su cuerpo.
Su cuerpo es una nave de conquista que surca aguas de nadie;
el trauma corrosivo de la gran ciudad.

Se tambalea el cuarto bajo su paso romano,
mientras una brocha llorosa
pinta de color su indumentaria;
la tristeza del negro para su jersey,
el alegre fresa para su falda de metal.
     Como un áspid el collar se enrolla a su garganta;
son siete vueltas de dolor.
Luego, las oscuras sombras de los ojos,
dibujadas con una línea de carbón
que enarca también las cejas del orgullo.
Así queda la memoria, o el olvido,
en su mirada de ultratumba.

Fuera, en la calle, ha dejado de llover.
     Negros son los zapatos de largo tacón
que impulsan su figura.
     Y tras la última contemplación ante el espejo
resuena la hoja de la puerta y se va.
Se va.
Se ha ido.
Por la calle traspasada de un fuerte olor a tierra y pasto,
camina.
              Queda en la estancia,
entremezclado,
el delicado perfume de rabanne
y reinando en la recia mansedumbre del orden,
el aroma, inextinguible, de su ausencia.

"De Elegía y noviembre de la luz"

LUIS JIMÉNEZ-CLAVERIA       (  España, 1948 )

                                                                                         




 

  

AHORA QUE ESTAMOS SOLOS

Ahora que estamos solos, quisiera hablar contigo
para contarte cosas, que nunca te he contado.
Ven, compláceme, siéntate aquí conmigo
porque hoy quisiera amarte como jamás te he amado.

Que pena, tú lo sabes, soy un hombre casado
y otros labios me esperan al igual que los tuyos.
Pero, es que estoy de TI, tan enamorado.

Que tu voz me adormece como un dulce murmullo.

Ven, siéntate aquí, a mi lado, vamos a platicar.
Quiero en tus bellos ojos como ayer mirarme,
sentir en mis oídos tu suave respirar
y en tus jugosos labios beber hasta embriagarme.

Envuélveme en tus brazos y con ellos amárrame
quiero hacer de tu cuerpo otra parte de mi.
Y yo, en los tuyos como nunca entregarme
para que tú hagas del mió otra parte de ti.

Ven, que sin ti mi vida es como una madrugada
que las nubes le niegan la magia del rocío
o una mañana gris que perdió su alborada
o un cauce que llora, cuando se seca el río.

Ven, que tengo cosas nuevas inventadas
que las quisiera contigo compartir
las he consultado todas con mi almohada
y he logrado con ella mis sueños repetir.

Ven, vámonos juntos para cualquier lugar

Donde podamos amarnos sin barreras…
donde pueda quererte. Donde te pueda amar
cuando tú lo quieras, y cuando yo lo quiera.

Ven. Vámonos ya. Solos nosotros dos
a un mundo donde nadie nos pueda detener
a ese oasis de amor, que nos regala Dios
a mí como hombre y a ti, como mujer.

Ven. Quédate conmigo, no te vayas
porque, mi vida sin ti se siente triste y sola

Ven. Quédate conmigo, no te vayas
porque, mi vida sin ti se siente triste y sola

Como se queda el mar cuando la encrespada ola
naufraga en las arenas de la playa...

AUTOR
Félix Pagés-D'Romeo
Diseño UCA




 

            

 
      
     
      Sublime Tentación
 

En un mundo de tentaciones,
bañado de prohibidas emociones,
donde reina la fantasía,
se encuentra el alma mía.

y quisiera ella pecar
y a la tentación entregar
noches de sublime locura,
donde se olvida la cordura

Abrir aquel mágico baúl,
sacar a mi príncipe azul,
y bailar hasta el desvelo
bajo el más bello cielo.
 
y mientras nos quitamos la ropa
tomarnos unas copas
a la luz de la luna
y vestirnos solo con la espuma.
 

y así desnudos nadar
entre las olas del mar
y sentir el sabor salado
en aquel cuerpo amado

Sentir su piel junto a la mía
en la más bella fantasía
donde el sonido del viento
nos acerca al firmamento

Y no hay más bella melodía
que su voz junto a la mía
diciendo que nos amamos
y que al mundo renunciamos.

besar su delicada piel
cual frágil papel
con sublime dulzura
y acariciarlo con ternura...

sentir sus besos
cual cálidos versos
que me derriten el alma
y me arrebatan la calma

Mientras las coquetas estrellas
miran sus manos bellas
recorrerme por entero
mientras nos amamos con esmero

Quisiera sentir sus manos
con un deseo sobrehumano
recorrer toda mi piel
y sentirla mas dulce que la mie

Sentir su corazón palpitar
a punto de estallar
en un momento sublime de emoción
producto de la mas dulce tentación.

Sentir mi cuerpo fundirse
y mis emociones abrirse
entres sus brazos candentes
y sus susurros ardientes.

Y en ese momento culminante

ntre dos sedientos amantes

quiero beberme su aliento


como si fuera mi ultimo alimento
 

                                                                             
  
 

Diseño UCA